La toxoplasmosis

Criadero Familiar de Bosques de Noruega en Girona

La toxoplasmosis

Desde siempre he escuchado que las mujeres embarazadas no pueden estar en contacto con gatos por el riesgo de transmisión de la toxoplasmosis  y si bien en parte es cierto,  también es una gran exageración que puede afectar a muchos felinos por el desconocimiento de la enfermedad y como se transmite.

La toxoplasmosis es un protozoo,  parásito obligado intercelular que existe en gran variedad de alimentos, tales como frutas y verduras, y carnes.  
Para evitar su contagio, hemos de lavar bien las frutas y verduras, como también cocinar bien las carnes. 
Debido a que en Europa hay una gran ingesta de carnes crudas, como por ejemplo los embutidos, hay una gran parte de la población que ha padecido la enfermedad, al rededor del 50 %. También son de fácil contagio personas que trabajan el campo ya que este parásito reside en la tierra.

Teniendo un sistema inmunologico sano, los síntomas son muy leves. Pueden aparecer fiebres, dolor de cabeza, dolor muscular, dolor de garganta. En general si es que aparecen síntomas suelen ser muy leves y aparecen al rededor de una o dos semanas después del contagio.

Referente a nuestros gatos,  hemos de decir que bajo ninguna circunstancia puede haber una vía de contagio , si el gato está en el interior y come latas y pienso o carnes bien cocinadas, ya que ellos no lo son portadores desde el nacimiento,  sino que tiene que haber una exposición a la enfermedad igual que nosotros mismos. 
Si en el caso de que nuestra mascota salga a la calle y coma carnes crudas,  cazadas por el, podría haber un contagio. Cuando ya existe un animal contagiado, para que nos pueda transmitir la enfermedad,  no es tan sencillo.  En primer lugar,  nuestro gato incubará la enfermedad durante un período que va de 3 a 20 días. Después a trabes de las heces podríamos infectarnos durante un mes, pero solo en el caso de que manipulemos las heces y después de no lavarnos bien las manos nos las introduzcamos en la boca. Después de este tiempo, aunque nuestro gato vuelva a estar en contacto con la enfermedad no la transmitirá.

De esta manera, si utilizamos guantes para la limpieza de los areneros, en el caso de que nuestros felinos salgan al exterior,  será imposible el contagio de la enfermedad de la mano de ellos.

Para las mujeres embarazadas que tengan uno o varios gatos,  pueden convivir con ellos sin temor alguno siempre que tomen unas medidas basicas de prevención. 

 

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